El búho

Cultura

12 de Mayo de 2017

Por Mariana Pérez Gay Rossbach

Y entonces rasuras tu barba y tiñes tu cabello de blanco, final; plato exquisito preparado con ingredientes de aquella huida que destila tus dedos en páginas repletas de palabras escupidas por tus fantasmas.

Sobrevives en la espesura donde el Sol nunca brilla, ser de oscuridad, tus aleteos insonoros, poesía inaudible.

No hay más humo, no hay más tiempo, luz cálida, pico roto. Y tomas vino, y exhalas humo y te emborrachas en sueños.

¿Qué harás con aquél pájaro azul que asecha tus madrugadas? Pesadillas de vuelo que te taladra la nuca, te sacas los ojos.

Le entregaste todo, las estrellas no son las mismas, intensidad imposible de mantener.

Respira, escucha, observa, fuma más, toma más, sueña más y enloquece. Cautelosa y silenciosamente desapareces.

Caminas despacio bajo la lluvia, gotas granadas, piso inundado de fuego.

Arrodíllate ante su magia, en tus plumas está su calor y su frío. Imploras porque aclame tu silencio y tu respiración.

La pared es naranja, la nube, el fuego y tu nido.

Cuánta electricidad por ella, cuántos reflejos e impulsos. Cuánto olvido, cuánto futuro. Y tú, mi búho querido ¿cuándo vas a volar?

Sobre el autor:

Mariana Pérez Gay Rossbach

Psicóloga y artista

Enamorada de los pequeños detalles, de los rincones y secretos. Sonriente a los juegos y el humor negro. Soñadora empedernida y enamorada de la vida. Lo demás lo celo y es mío. 

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