Las siete cualidades que uno adquiere a través del mezcal

Otras Minucias

10 de Septiembre de 2017

Por Monserrat Ramírez

Distintos son los efectos que tiene el alcohol en nuestro cuerpo, sin embargo, aquellos que nos mantienen en la fiesta son razones muy fuertes por las cuales recurrimos a esta sustancia, ya sea para “curar una pena”, celebrar una situación, ‘armarse de valor’ para hacer algo o simplemente para pasar un buen rato en compañía de familiares y amigos, son sólo algunos pretextos que utilizamos para acudir al alcohol.

Entre los distintos tipos de alcohol, parece que cada uno tiene su efecto, desde curar la sed como la cerveza o hasta quitar el frío con el vodka, el mezcal es una bebida especial que tiene efectos poderosos sobre nosotros, los siguientes podrían parecer ficción, no obstante, son situaciones en las que uno se atribuiría poderes no alcanzados de otra manera.

En primera, obtenemos un paladar mucho más resistente a sabores fuertes, a lo que nuestro gusto se vuelve más exquisito y especial al momento de tomar y comer algo. Esto va aunado a nuestra habilidad para el maridaje con chapulines, naranjas, cacahuates o botana de cantina (comida).

La segunda habilidad es aquella de mezclar dos tipos de alcohol, sin darnos cuenta podemos mezclar la cerveza y el mezcal, los tomamos al mismo tiempo y de pronto tenemos una resistencia completamente fuerte y extraña, ¡se convierte en un nuevo sabor! claro, al otro día nos enteramos de que no éramos tan poderosos.

En tercer lugar, tenemos la capacidad de ordenar otra orden con la mente, de pronto y sin saber cómo, ¡ya tenemos otro mezcalero lleno en la mano!, como por arte de magia aparecen, hasta que en la cuenta aparecen los 20 que pedimos al mesero.

Una cuarta habilidad es aquella de jamás tirar nuestro mezcal, aunque perdamos el equilibrio, se puede caer todo, se nos puede mover el piso, incluso caernos, no obstante, el malabarismo llega a nosotros y ¡logramos mantenerlo en alto!

En quinto lugar, nos vuelve mucho más creativos y nos hace inventar lenguajes inalcanzables de otra manera, lo mejor es que nos logramos comunicar con las personas que también están consumiendo este brebaje.

Como penúltima habilidad, nos vuelve mucho más sensibles, hace que nuestros sentimientos estén a flor de piel y logremos expresar lo que desde adentro nos incumbe. Llorar y reír al mismo tiempo es posible, hablar y dormir parece que también.

Como séptima y una de las habilidades más importantes que adquirimos con el mezcal, es el poder de volar, de pronto estamos suspendidos en el aire y comenzamos a dar vueltas sobre la ciudad, brincando de techo en techo, esquivando a las aves y a las estrellas fugaces.

En fin, todas estas habilidades se alcanzan con el mezcal, sin embargo, no habrá que exceder de él, pues pueden tornarse oscuras y de pronto desaparecen de la memoria. Todo poder va cargado de una gran responsabilidad. Guardar recuerdos en nuestro corazón va en conjunto con cada una de ellas y compartir los momentos hacen que el beber este brebaje sea aún más placentero.

Sobre el autor:

Monserrat Ramírez

Gestora cultural

Gestora cultural, comunicóloga, amante del arte y de las letras, enamorada por naturaleza, le interesa el marketing cultural, y andar contando historias que vuelvan de este planeta algo más ameno. A veces se confunde entre realidad y ficción, pero continúa en la búsqueda de ese equilibrio a través de la escritura.